MI VIAJE EN BICICLETA RIO GRANDE - USHUAIA

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Como ya saben he conseguido trabajo en la ciudad de Ushuaia, unos de los lugares más hermosos de Argentina. Por lo menos lo es para mí, porque es una ciudad de considerable movimiento, tiene vistas de mar y fundamentalmente esta en medio de las montañas. Desde cualquier calle de la ciudad la vista es hermosa. Podes ver una montaña muy hermosa por su cumbre punteaguda (Monte Olivia), u otra con un glaciar impresionante (Glaciar Martial), o también mar con barcos y montañas de fondo (Canal de Beagle), todo enmarcado con una vegetación hermosas. Bueno, pero esto es solo el final de un viaje que esta siendo espectacular, le comenzaré a contar desde el principio. Como todos saben me fui de Bs.As. el 3 de Abril a la mañana temprano con mi mochila y la bicicleta. Baje en el aeropuerto de la ciudad de Río Grande en la provincia de Tierra del Fuego. En el mismo aeropuerto me tuve que dedicar a armar todas las partes de la bicicleta que debí sacarle para poderla transportar, también le armé el porta equipaje que le inventé para transportar la mochila. Una vez que la bici andaba, me fui al centro de Río Grande a averiguar información turística del lugar y principalmente el estado de la ruta que debía hacer y los camping que había en el camino. Luego de esto llamé al hermano de un amigo que vive en esa ciudad y me estaba esperando para pasar el día. Me recibieron muy bien y él y la esposa fueron muy macanudos. A la tardecita me fui al centro a comprar unas cosas. También tuve que rearmar la mochila grande que iba en el porta equipaje y la chiquita que llevaba en la espalda, porque para viajar en el avión y evitar el exceso de equipaje, puse todo lo más pesado en mi mochila de mano. Realmente creo que pesaba más la mochila de mano que la grande. Fue efectivo porque con la bicicleta y todo no me cobraron exceso. Pasé la noche en la casa de esta gente y a la mañana siguiente partí con la bicicleta por la ruta. No fue fácil. El porta equipaje estaba realmente mal armado, muy desparejo y me desestabilizaba mucho. Creía que nunca iba a llegar, la bicicleta era indomable. De a poco fui encontrándole la vuelta y tomando confianza, hasta que se me acabó la confianza de un porrazo. Me entusiasmé demasiado con una bajada, se me descontroló la parte de atrás de la bicicleta y luego de coleadas incontroladas fui a parar al piso, banquina de ripio. Fue a pocos kilómetros de la ciudad de Río grande, pasando el puente sobre el Río Grande y a pocos metros de un destacamento de Policía. La verdad que me golpee bastante fuerte, me saqué bastante piel de la mano y rodilla izquierda y el golpe más fuerte me lo di con todo el lado derecho de la espalda. Me dolían desde abajo de las costilla hasta el hombro. Me limpié con agua la herida de la mano y me improvisé un vendaje con una servilleta que llevaba y Sylver Tape. Tuve que hacer esto porque tontamente llevaba el botiquín dentro de la mochila grande que estaba totalmente atada al porta equipaje. Este temprano golpe me permitió aprender varias cosas que debía saber desde un principio. Llevar el botiquín a mano y no confiarme en las bajadas. El resto del día continuó normal. Por suerte el viento predominaba del norte o noroeste, esto quiere decir que me pegaba en la espalda y me ayudaba. No era extraño encarar una fuerte subida sin mucho esfuerzo. Finalmente luego de 57 km. paré en Camping Sur. Tuve suerte de encontrar en la garita de la entrada a una de las personas que estaba trabajando porque en verdad estaba cerrado. De todas maneras me dejaron pasar y acampé. El problema empezó cuando me enfrié, los dolores de la caída aparecieron y dolió mucho. Todo lo que hacía me costaba un montón, abrir el cierre de la carpa era un sufrimiento. Ya con el botiquín accesible me realicé la curación de las heridas y me puse una pomada anti - inflamatoria en la espalda. Me acosté temprano para poderme levantar también temprano y así aprovechar la mañana que teóricamente es el momento de menos viento. La noche fue muy dura, me desperté muchas veces por los dolores, no podía encontrar la posición adecuada. El segundo día de bicicleta (5 de Abril) fue parecido, viento a favor, 55 km. y llegué al pueblo de Tolhuin. Es el famoso lugar donde el programa de televisión Sorpresa y media construyó una fábrica de dulces, tengo la foto. Los primeros kilómetros fueron hermosos: bajada y viento a favor. Fue todo asfalto menos el último kilómetro, donde empezaba el ripio que lo iba a tener hasta Rancho Hambre, campamento de Vialidad Nacional pocos kilómetros después del Paso Garibaldi. El día anterior arreglé el porta equipaje y la estabilidad fue buena. De todas maneras fui muy concentrado y en las bajadas con la mano en el freno. A los 33 kilómetros de recorrida me encontré con el cruce de la ruta "H", esta ruta te lleva a una zona de lagos y centros turísticos que se hace llamar "El corazón de la Isla", justamente porque esta en el medio de ella y es muy hermoso, algo que tenía ganas de conocer. Por ejemplo el Lago Yehuin tiene muchos islotes en su interior, una costa muy irregular y vegetada; además desde un punto se suelen ver Cóndores volando casi a tu altura. A esto en particular le tenía muchas ganas. El primer paraje que había estaba a 38 km. por camino de ripio. Realmente era tarde como para hacer esa distancia, entonces traté de entrar a la Estancia La Cristina que estaba ahí, justo en el cruce de los caminos. La tranquera estaba con candado, había un cartel grande de "prohibido pasar" y a pesar que me quede un rato para ver si alguien se movía en el casco de la Estancia no tuve suerte. Mi idea era hacer noche ahí y al día siguiente sí ir para el Lago Yehuin. No tuve más remedio que continuar, lo lamenté mucho porque en ese entonces creía que iba a ser muy difícil que otra vez en mi vida se de la oportunidad de estar en Tierra del Fuego y con tanto tiempo a mi favor. Qué ironía, ahora voy a vivir a solo 200 kilómetros (ver "historias relacionadas"). Desde aquí el camino se empieza a poner más lindo, comienza a meterse en el bosque valdiviano, la vegetación va aumentando en densidad y tamaño. Lamentablemente las subidas y bajadas también porque nos acercamos más a la cordillera que esta zona es la única en todo el país que tiene un sentido oeste-este. Llegué a Tolhuin como a las tres de la tarde pero creo que un poco más cansado que el día anterior. Este pueblo esta situado a tres kilómetros de la cabecera del Lago Fagnano, por lo tanto me fui directamente a la cabecera donde esta el camping y ahí pasé el resto de la tarde y la noche. Paseando por la costa del lago pude ver por donde seguía la ruta y por donde estarían los otros dos camping a pocos kilómetros. Desde mi posición en la cabecera podía ver que la zona de estos camping quizás era más linda porque, a diferencia de donde estaba yo, el bosque llegaba hasta la costa del lago. Si bien el día siguiente iba a ser de descanso decidí mudarme para allá, total solo eran 10 km. A la mañana del 6 de Abril (tercer día de travesía) preparé todo como para ir al pueblo a conocer sin mochila y luego volver, cargarla y continuar. Esto me convenía porque el camino hacia el pueblo era muy en subida y además si salía desde el camping tomaba el viejo trazado de la ruta que era más corto e iba todo por la costa del lago. La subida al pueblo fue muy linda, porque al costado del camino pude ver alimentándose a una pareja de pájaros carpinteros durante varios minutos. No recuerdo cual es el macho y cual es la hembra, pero uno es de copete rojo y el otro totalmente negro. Tienen cara de realmente locos como el dibujito del "Pájaro loco". Además son increíbles, siendo tan chiquitos, los fuertes golpes que le dan a la corteza del árbol para sacar los bichitos que ahí se alojan y son su alimentación. En el pueblo aproveché para hablar por teléfono e ir al Hospital para que me vean el tema del golpe. Verificaron que no había nada roto, me dieron unas pastillas antiinflamatorias y me realizaron un vendaje para contener y así disminuir el dolor. También pasé por la comuna para averiguaciones turísticas, especialmente el tema del estado de las rutas. Ya después del medio día terminé con el paseo y baje al camping para tomar mi mochila y dirigirme a Campamento del Indio, 10 kilómetros más adelante. No le erré, era muy lindo, el lugar de acampe era bien de puro bosque. No necesité armar la carpa porque encontré un arbusto en forma de cueva ideal para meter solo la bolsa de dormir. Lo más interesante del día fue que a la noche mientras comía, me visitó un zorro. Con la linterna no lo pude ver muy bien, se quedó mirándome unos segundos y luego se fue. A la mañana siguiente decidí que este cuarto día de travesía iba a ser de total descanso, no por lo cansado sino para disfrutar del lugar. El zorro me visitó nuevamente y esta vez sí pude verlo bien, se quedó unos segundos más y pude sacarle dos fotos (1 y 2), que ya las revelé y una salió realmente bien. El día lo aproveché para la contemplación. A la mañana las aves estaban muy activas, por lo que me dediqué a meterme en el bosque con movimientos suaves y así poder ver las sorpresas que este guarda. Una bandada de cotorras se posó en la copa de un árbol muy cerca mío para alimentarse, también vi otra bandada de un pajarito muy chiquito que si no recuerdo mal se llaman "pechito de monja" o algo que ver con "monja". Tenía la esperanza de ver otra vez al zorro pero no pudo ser. Luego me fui a caminar por la costa del lago. Más tarde me tiré a descansar y finalmente a la tardecita me mudé a unos pocos metros para armar la carpa porque podría llover a la noche. Una vez instalado hice la comida y luego ya era hora de irse a dormir. Durante la noche llovió como lo esperaba, duró hasta la mañana (quinto día) y recién como a las 10 estaba como para salir de la carpa. Los picos que estaban del otro lado de la ruta amanecieron nevados. Lástima que no nevó donde yo estaba. Si bien estaba feo confiaba en que el día iba a componerse. Así fue nomás, como a las 14hs ya estaba en marcha. Ese día sí tenía todo camino de ripio, había pasado la máquina hace poco y había mucha piedra suelta y grande para la rueda de la bici. Para colmo cuando salgo a la ruta me llama la atención la cantidad de tráfico que había. Luego me enteré que era una carrera de motos que iba desde Río Grande hasta Ushuaia, entonces tenía por un lado que me pasaban todos los autos de auxilio y espectadores, y por el otro las motos. Por suerte estas iban fuera de la ruta. Por lo tanto a pesar de que había llovido había mucho polvo. Como a las 17:30hs llego a Villa Marina al lado de Laguna Verde, pero el encargado del lugar no me dejó parar a pesar que le expliqué que estaba cansado y necesitaba todavía hacer la comida. Tuve que seguir camino hasta Lago Escondido. No hay mal que por bien no venga porque esto me permitió conocer a la pareja que estaba de guardia en Defensa Civil y fueron muy macanudos conmigo. A penas llegué salieron a recibirme y me invitaron a pasar la noche adentro de la oficina y hasta me tiraron un colchón. También cené con ellos. Esa misma noche pude comprobar que por el ajetreo del ripio el porta equipaje estaba fisurado. Fueron casi 40 km. y a solo 12 km. por hora de promedio. Pensé que ahí todo había terminado y que me tenía que subir a un camión para poder llegar a Ushuaia. No quería que así fuese. Esto era sábado y los chicos de defensa se iban a Ushuaia en auto el Lunes. Por lo tanto saqué todo lo que podía de la mochila para disminuir peso y se lo di a ellos para que me lo lleven y así yo poder continuar, todavía con el porta equipaje, pero si se rompía tenía la mochila más liviana para llevarla en la espalda. A la mañana siguiente (sexto día) cuando estaba dispuesto a salir empezó a llover y además comprobé que uno de los caños no estaba fisurado, sino roto, se salía. No sabía que hacer, así que más tarde sabiendo que ese día ya no tenía sentido avanzar me fui por el camino que te lleva a la costa propia del lago a conocer y pensar. Desde ahí se podía ver el camino hacia el famoso Paso Garibaldi, punto más alto de mi ruta y donde se pasa para el otro lado de la cordillera, era hermoso. Para colmo el lago es espectacular y las nubes estaban empezando a subir y me dejaban ver los picos más altos nevados. Ese fue el momento más exitante de mi viaje, estaba extasiado con el paisaje. Y ahora más aun me resistía a, por lo menos el Paso, no hacerlo en bicicleta. Volví a la casita de Defensa Civil con el siguiente plan: reducía aun más la carga que ya llevaba dejando también la carpa, total la intensión era pedir que me dejen dormir en las barracas que tiene Vialidad Nacional del otro lado del Paso a menos de 20 kilómetros; y al día siguiente me tiraba los últimos 40 kilómetros hasta Ushuaia pero y sobre asfalto. Entonces al día siguiente (séptimo día) temprano me fui nuevamente por abajo hacia el lago para tomar por detrás de la hostería que hay en la cabecera el camino viejo hacía el Paso Garibaldi. Este es más empinado pero más corto y hermoso que el vigente trazado de la ruta 3. El caño que ya estaba partido no se salía, le puse una arandela a cada lado de la tuerca para sujetarlo más y pude armar la mochila en el porta equipaje. Hasta la hostería todo fue muy bien porque es en bajada, luego de esta empieza la subida, solo arriba de la bici pude hacer unos cuantos metros, el esfuerzo que había que hacer para poder avanzar era innecesario. Me baje y llegué hasta el Paso caminando con la bicicleta al lado. Todo el camino tuvo una vista espectacular y más aun una vez arriba. Se ve todo el Lago Escondido y también el Fagnano que ya había dejado atrás. Me quedé descansando un buen rato arriba y luego continué. El camino del otro lado esta inmejorable, de tierra pero casi nada de piedra, bien asentado, parecía asfalto. Es que están haciendo los trabajos para asfaltar todo este tramo que es lo único que falta. A los poco minutos llegué a Rancho Hambre, campamento de Vialidad Nacional, entre a preguntar con quien tenía que hablar para pedir autorización para quedarme y me dijeron que ahora no estaba el capataz, que más tarde llegaría. La verdad es que no sentía ganas de quedarme, tenía la necesidad de continuar. Como así lo sentía, tomé la bicicleta y continué. Ya por todo camino de asfalto a los pocos kilómetros empiezan aparecer los centro invernales. 20 km. antes de Ushuaia ya aparece la zona de Tierra Mayor donde están los últimos refugios y famosos criaderos de perros para trineos. Cuando llegué al primero de ellos ya estaba cansado, el camino predomina en bajada pero constantemente son todas subidas y bajadas. Luego de un par de intentos por poderme quedar en algún refugio llegué a uno que no había nadie, tenía ganas de quedarme de todas maneras pero al final decidí volver a la ruta y continuar. Al querer bajar en el siguiente el porta equipaje definitivamente se rompió, los dos caños fisurados ya se salía de su lugar por más que los volvía a ubicar. Como el casco de este ultimo lugar estaba lejos de la ruta y en bajada, no tenía ganas de retomar todo eso si no me dejaban parar. Por lo tanto volví al ultimo lugar donde no había nadie y quedarme. Si venía alguien, bien, sino me quedaba a dormir debajo de los pilotes que sostenían la casa por el desnivel del terreno. Finalmente no vino nadie y por lo tanto dormí y a la mañana siguiente continué viaje. Había parado en el kilómetro 3020 de la ruta nacional 3. Ya con el portaequipaje desarmado y abandonado el octavo día y 11 de Abril salí a realizar los últimos 20 kilómetros. Una nueva molestia: llovía. No copiosamente pero llovía. No estaba dispuesto a quedarme ese día ahí, tenía la sensación de que si partía ahora llegaba a Ushuaia sin mayores inconvenientes. La lluvia me acompañó unos kilómetros hasta donde la ruta gira hacía el sur para meterse en las montañas y abandonar el valle por donde iba y así llegar al que contiene a Ushuaia y al Canal Beagle. Este tramo que se rodea al Monte Olivia estaba totalmente seco, pero cuando la ruta vuelve a doblar hacía el oeste para encarar a Ushuaia volvió la lluvia. Ya entrando a la ciudad estaba bastante jodido por lo que paré en una estación de servicio a las 10 de la mañana hasta las 12:30hs cuando paró. A esa hora encaré para el centro de la ciudad y llamé a Bs.As. a la casa de la amiga con la que me iba a encontrar en Ushuaia para saber donde estaba parando. Me indicó un albergue donde podía parar mientras ella terminaba en dos días sus cosas. Más tarde llamé a los chicos de Defensa Civil para que me traigan mis cosas y cuando lo hicieron me invitaron al día siguiente a llevarme con el auto a recorrer la ruta "J" que te lleva hacia el este, hacia la punta de la isla. Entonces el 11 de Abril fue el fin de la travesía en bicicleta luego de 249,21 km. según la computadora de mi bicicleta. Entonces a las 13hs del día siguiente me pasaron a buscar y conocimos muchos lugares. Ese día vivimos todas las situaciones climáticas solo en un par de horas. Hubo sol calmo, sol con viento, lluvia leve, lluvia torrencial y viento; y como para finalizar copioso granizo. Lo más interesante es que todo esto no se daba en este orden, sino en diferentes momentos de la tarde, en el orden que se te puede ocurrir. Los planes para el jueves 13 de abril eran ir al Parque Nacional en bicicleta. Entonces salí con la bici bien tranquilo. La mañana estaba bastante fea, mucha nube, todavía todo mojado por la lluvia de la madrugada y bastante viento. De todas maneras salí. Ya en las afueras de la ciudad, cuando el camino empieza a ser de ripio, también empezaron las subidas y fundamentalmente el viento en contra. Luego de unos cuantos metros pare porque se hacia imposible avanzar. Me detuve a descansar y a contemplar el paisaje. Llegué a la conclusión de que el esfuerzo era inútil porque no iba a poder llegar hasta donde realmente quería (fin de la ruta 3 en la Bahía de Lapataia) y además en pocos días seguramente lo iba a hacer en auto con Verónica. Como ese día ya no me quedaba nada en particular para hacer, me dije que era una buena oportunidad para ir a la ciudad y tantear el tema trabajo. Pasé por una inmobiliaria para averiguar el tema de los alquileres, al salir vi una casa de computación y me metí. Pedí hablar con el dueño o encargado y le dije que me ofrecía para trabajar, la señora en cuestión estaba interesada y por eso fui al Albergue donde estaba parando a buscar el curriculum. Volví, se lo dejé y al salir entré en otra casa de computación. Me hicieron atender por el encargado y este mientras le sacaba fotocopia al curriculum hablaba con un señor que resultaba ser uno de los dueños, le pidió el curriculum y me empezó a hacer unas preguntas. Le respondía y aprovechaba para venderme más allá de lo que él me preguntaba. Algo que vengo haciendo en estas casas de computación de ciudades del interior es también ofrecerme para dar clases, porque casi todas ellas las dan. Continuamos hablando un buen rato con el dueño y veía que de a poco le iba interesado la idea, él la iba formando a medida que hablaba conmigo. Me contaba que era una casa de computación que también está en Río Grande y que él era uno de los dos socios. Que estaba reactivando esta sucursal y que recientemente había hecho un para de nuevas contrataciones, que casi satisfacían las necesidades y por eso le costaba encontrar mi lugar, pero le interesaba mucho por mi perfil técnico, algo que le faltaba. Entonces pensaba en alguien que venda en el local para remplazar a una chica que tenía y no le gustaba, pero además que tenga conocimientos técnicos para asesoramiento y para realizar trabajos en casa de clientes y empresas. Cuando quise darme cuenta estabamos hablando de cuanto ganar y cuando empezar. Me ofreció $500, cosa bastante justa porque los alquileres están en $400, entonces me dijo que podía llegar a dar un curso por lo que se saca $200. Es bastante justo, pero esto me permite ESTAR EN USHUAIA, al lado de las montañas, no tocar mis ahorros y mientras ir viendo si aparece algo mejor. El horario es largo: de 9 a 13hs y de 16 a 21hs. y los Sábados abren todo el día pero se turnan para que cada uno solo trabaje medio día. Yo le pregunté si no hacían de que un fin de semana trabajo uno todo el día y el siguiente le queda totalmente libre. Le gustó la idea y me dijo que conmigo entonces vamos hacer así. Esto es más que aceptable si tengo en cuenta que hay muchas montañas muy interesantes con roca e hielo a menos de 30 minutos. Las montañas no son altas, ninguna pasa los 1500 mts, pero todas permiten durante casi todo el año hacer escalada mixta (hielo y roca). Durante el invierno tengo nieve por todos lados, cosa que me va a permitir aprender a esquiar, muy necesario para un montañista. Varios cerros tiene glaciares en sus cumbres, esto me permitiría practicar mucho, que es la única forma de moverse con seguridad donde hay grietas y riesgos constantes de desprendimientos de nieve. Ya que hablamos de los riesgos para los que se preocupan les puedo decir que el otro día fui al Club Andino Ushuaia y conocí a dos de los chicos que están coordinando la comisión de auxilio, son Guarda Parques y miembros del Club. Ellos y otros montañistas se juntan todos los jueves para planificar salidas y charlar novedades. Yo voy a participar también de esas reuniones y seguramente las salidas las haré con esa gente, conocedora del lugar y calificados montañistas. Volviendo al tema del trabajo lo que más se me complicaba era cuando empezar. Estábamos a medidos de Abril y yo ya tenía arreglado encontrarme con mi amiga y compañera de montaña Miriam (ver "historias relacionadas") para hacer alguna escalada durante una semana; y luego en Semana Santa me encontraba en Ushuaia con Verónica para pasear y después nos íbamos juntos a Río Gallegos. Además ahora con este tema del trabajo debía arreglar mis cosas en BsAs. Necesitaba en total como 3 semanas y el tipo quería que empiece la semana siguiente. Me tire el lance y le dije de empezar en Mayo (tenía las dos semanas para Miriam y Verónica) y como ahora era inútil ir a traer mis cosas de BsAs porque no tenía un lugar fijo para vivir, que mas adelante me deje una semana para arreglar mis cosas allá. Mucho no le gustó y luego de negociaciones tuve que sacrificar la salida con Miriam. Entonces adelanté mi viaje a Río Gallegos para ver a Verónica, volvía a Ushuaia el lunes 24 de abril para empezar a trabajar y a fines de Mayo me tomaba una semana para ir a BsAs. Inicialmente viviré en un albergue. Es un lugar donde hay varias habitaciones de 4 o 6 camas cada una y calefacción. Hay dos cocinas y comedores que son compartidos. Cada uno se compra y hace su comida utilizando los utencillos del lugar. Me cobra solamente $150 por mes, me conviene porque el alquiler más barato en Ushuaia esta rondando los 350 a 400 pesos. Y quizás más, porque un detalle que yo tengo que tener en cuenta es que el departamento debe estar equipado, una cama, cocina y utencillos porque yo no tengo nada de eso. Vamos a ver como resuelvo esto, no es nada grave y tengo tiempo. Confío en encontrar algo un poco más barato, podría ser compartiendo con alguien un alquiler, o alquilar no a través de una inmobiliaria. También me dijeron que se alquilan habitaciones en casa de familia. Quedensé tranquilos que como ya conozco a gente en Ushuaia y todavía voy a conocer más, averiguaré bien antes de meterme en cualquier lado. Así que esos son los planes. Ahora estoy en Río Gallegos con Verónica y el Domingo 23 viajo para Ushuaia para empezar a trabajar el Lunes 24. El viaje a BsAs pienso que lo voy a hacer a fines de Mayo porque así habrá pasado el tiempo suficiente como para ver las cosas un poco más claras. Espero poder verlos a todos para esa fecha y por ahora no hay más noticias. Por ahora mantengamos contacto vía mail porque no tengo un teléfono a donde me puedan llamar, a penas lo tenga se los cuento por mail. De todas maneras trataré de comunicarme lo más seguido posible. Esperemos que todo siga bien, uno nunca sabe. No se si esto durará nada, solo un tiempo o toda la vida, pero lo importante es que esta experiencia nadie me la va a sacar y finalmente habré podido probar lo que tanto deseé: vivir en el interior y preferentemente cerca de las montañas. Me da mucha pena dejar todos los afectos que tengo en BsAs, pero se que todos me entienden porque saben como siento yo las cosas. Esto hoy me hace muy feliz, necesito probar.